Teoría de la reinvención

Fotos: Hilda Melissa Holguín

Mimi Burstein tiene una filosofía que aplica para todo: “Esto está bien por ahora y si luego no me gusta, lo cambio. Nada que tú no quieras es permanente”. Esa certeza le ha dado tranquilidad en distintos momentos de su vida. Se la dio, por ejemplo, mientras vivía en su departamento anterior: fue el primero que se compró, ella estaba recién casada y el edificio estaba en planos. Como a muchas personas, le sucedió que no entendió bien las dimensiones del espacio en el papel; la primera vez que visitó la obra ya construida, le pareció que el lugar era demasiado pequeño y había mucho en el departamento que no le gustaba. Pero Mimi, siendo Mimi -entusiasta y fiel a su filosofía-, decidió sacar lo mejor de la situación hasta que pudiera cambiarla.

Llamó a Puna Estudio para que le ayude a transformar un poco los ambientes, a botar unas paredes y a hacer todo más amplio y funcional. Al final, sus recuerdos de ese primer depa propio son positivos. “Yo creo que si doblas una esquina y te encuentras con algo que no te gustó, tienes que volver a doblar. No hay tiempo en esta vida para estar descontento”, asegura.

Ya había nacido su primer hijo, Salvador, cuando recibió una herencia. Decidió que esa circunstancia inesperada le daría la oportunidad de vivir como realmente quería: vendió su departamento y compró otro, el que actualmente habita. Aprendió de la experiencia: buscó una vista que sume algo a su día a día; hoy, desde su balcón mira una frondosa buganvilia y los techos de antiguas casonas barranquinas. Su esposo Michael puede tener una oficina en casa; los juguetes de Salvador y de Lila, su segunda hija, tienen su propio lugar porque la disposición de las habitaciones le da a cada uno cierto espacio personal.

Mandó a hacer una carta astral del Feng shui que le indicó los elementos (madera, tierra, metal, fuego y agua) que más tenía y aquellos que necesitaba: en una casa debes rodearte de ambos en equilibrio. Ella optó por usar madera, alguna piel, muchas plantas. “La casa es una construcción, es la oportunidad de crear algo tuyo”, dice. 

Mimi había entendido la importancia de la luz natural, así que abrió dos teatinas en el techo para asegurarse una luz linda que cambia con el día y con la estación, pero que siempre está ahí. Finalmente, puede construir sobre el techo si es que lo necesita, es decir que puede seguir en movimiento. Y el movimiento es clave para ella.

Estudió sicología y trabajó mucho tiempo en Recursos Humanos. Pero laboralmente sentía que no crecía. “Es paja cómo el universo te ayuda a tomar decisiones o incluso decide por ti cuando no estás haciendo aquello para lo que has nacido”, reflexiona hoy. Ella sentía que lo suyo era escuchar a la gente y tratar de que se sienta bien. Así había sido desde niña. Sin embargo, estaba en un trabajo corporativo y llegaba a su casa a las 8 de la noche. No podía disfrutar a su familia, ni siquiera podía disfrutar ese depa nuevo que con tanta ilusión armó. Salir embarazada le dio la oportunidad de reinventarse también en ese sentido. Y la tomó.

Ya había llevado cursos de Asesoría de imagen y de Coolhunting. A eso sumó un curso de Coaching que duró casi un año. “¡Por fin voy a ser la sicóloga que quería ser cuando empecé a estudiar!”, recuerda que pensó con alegría. Pero sobre todo, aprendió de su tía Rossie Salinas, una de las principales consultoras de imagen del país. Mimi dio un giro total a su carrrera. De eso han pasado 5 años. Hoy, como stylist y asesora de imagen, insiste en que se puede descubrir la mejor versión de uno mismo: es una búsqueda llena de dudas e inseguridades, pero el resultado tiene la posibilidad de cambiarte la vida, de llenarla de color y de luz. Es lo que le pasó a ella.

“No puedo creer que lo que quise es mío”, dice Mimi. “Ahora que me permito desear, las cosas llegan a mí por uno u otro motivo, y es una sensación muy chévere. Por ejemplo, cuando llego a mi casa la veo y siento que me gusta. Estoy cómoda, me inspira, refleja quién soy. Y muestra que soy una persona que está contenta con las decisiones que toma”.

A %d blogueros les gusta esto: